lunes, 25 de noviembre de 2013

NOVENO COMENTARIO PARA HACERLO 26 DE NOVIEMBRE DE CLASE


 

Los ´cerdos´ del liberalismo

joaquín rábago 25.11.2013 | 05:00

Como suele ocurrir cada vez que viajo en avión al extranjero, he tenido ocasión de charlar en el aeropuerto con un joven español emigrante a la fuerza. Esta vez se trataba de una joven arquitecta aragonesa que, tras hacer su carrera con gran sacrificio de su familia y al no encontrar aquí un empleo acorde con lo estudiado, decidió probar suerte en Suiza. Llevaba año y medio en Ginebra, donde encontró trabajo en un estudio de arquitectura y me contó que la mayoría de sus compañeros se habían visto obligados como ella a emigrar. Algunos de ellos viven en Zúrich, donde hay también excelentes estudios de arquitectura.

Estaba contenta de tener un trabajo en lo que le gusta y que le permitía vivir con cierta comodidad, pero no ocultaba su amargura porque, aunque me dijo que le encantaba viajar y consideraba que vivir fuera es una gran experiencia, un enriquecimiento personal, no es lo mismo hacerlo voluntariamente que verse obligado a ello por las circunstancias.

La generación de estos muchachos es una generación políticamente despierta, aunque prematuramente desengañada. Y no tienen ellos la culpa. No creo que haya mucho de hipérbole cuando se habla de la generación mejor preparada de nuestra historia, aun cuando se reconozcan las debilidades del sistema educativo, fruto de la continua improvisación de quienes, guiados sólo por la ideología, diseñan y cambian a voluntad los planes de enseñanza.

Pero va a ser en cualquier caso la generación más desaprovechada. Desperdiciada, esto es, por el país que financió un día sus estudios con la esperanza de que un día contribuyese a hacer aquí ciencia, a crear conocimiento y riqueza, pero que sabrán aprovechar otros países, que se beneficiarán de su talento y su entusiasmo. Eso en el mejor de los casos, porque en las actuales circunstancias, la emigración no es un camino de rosas, y muchos de los jóvenes que salen fuera en busca de lo que no encontraron en casa no tienen la misma suerte que la arquitecta con la que conversé.

Hablaba la revista británica The Economist en un reciente número de los jóvenes portugueses, italianos, griegos o españoles que han hecho estudios universitarios pero no encuentran en el Reino Unido otro trabajo que el de camarero en una cadena de cafeterías como Costa o en tiendas de telefonía móvil, el gran negocio del siglo. Y contaba que encontrar un trabajo que corresponda a su nivel de formación es costoso y exige mucho tiempo. Lo más fácil es encontrar algo en la gastronomía: muchos restaurantes italianos, que tenían hasta hace poco cocineros o camareros de la Europa del Este han vuelto a reclutar a jóvenes llegados de Italia.

El semanario británico titulaba su información con un juego de palabras: PIGS can fly («los cerdos pueden volar», frase utilizada en inglés para calificar algo como poco probable), recurriendo una vez más al despectivo acrónimo que se inventó la prensa anglosajona para los países del Sur de Europa (Portugal, Italia, Grecia y España: Spain). Cerdos con carreras universitarias, mejor preparados que muchos jóvenes de los países a los que llegan, pero obligados a aceptar cualquier cosa porque al menos en el caso nuestro, el país de la burbuja inmobiliaria, la corrupción y el despilfarro, los gobernantes parecen haberlos abandonado a su suerte. ¿Es eso el liberalismo?

 

Resume el texto (5-7 líneas)

 

Realiza el comentario crítico de este texto.

 

Explica el significado de los siguientes términos, según el texto:

ENRIQUECIMIE NTO PERSONAL:

 

PREMATURAMENTE  ENGAÑADA:

 

HIPÉRBOLE:

 

CAMINO DE ROSAS:

 

RECLUTAR:

 

DESPECTIVO:

 

BURBUJA INMOBILIARIA:

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